Fue un día terrible para los habitantes de Zendaya, un día que sin duda, nunca olvidarían, e incluso las generaciones posteriores, reclamarían su venganza.
Entre los nobles más importantes de Zendaya, nos encontrábamos a cuatro personas, Nathanel, creyente devoto de las deidades de Zendaya, Enzo, el más allegado e inseparable amigo del rey, Kartik, siempre revolucionario ante las normas impuestas, y la linda mujer arconte, Kezia, los cuáles eran conocidos cómo adalid, las criaturas más poderosas sobre la tierra, capaces de vivir centenares de años, y con un poder tan asombroso, cómo es el de invocar a un dragón único capaz de causar el caos sobre la humanidad.
Zigor, el rey tenía incontables amantes, nunca fue un misterio para entonces y sigue sin serlo ahora, quizás por ello, cualquier candidata habría sido buena para asesinarlo, pero no fue el caso.
Era una noche sombría cuándo esto ocurrió, en una de las fiestas del rey, un enorme dragón de un color similar al cobalto, engulló al rey, dejando tan sólo el triste chasquido del oro de su pequeña corona chocando contra el suelo. El pánico sucumbió el gran comedor, los adalid se miraban unos a otros, tan sólo ellos eran capaces de tal invocación, pero nunca la habían practicado en público, ¿ahora qué? cualquiera de ellos habría podido ser el culpable, y aunque los cuatro parecían atónitos por lo que acababa de ocurrir, no eran capaces de dejar de discutir y culparse los unos a los otros, junto a los gritos de la nobleza allí reunida defendiendo a la corona.
Al cabo de unos días de meditación, celebraron un consejo, en el cual decidieron que se repartiría el reino de Zendaya en cuatro gremios:
El Principado, del que se haría cargo Enzo, dónde se unirían todos los nobles.
El Místico, dónde Nathael impartiría y expandiría sus creencias junto a sus seguidores, la iglesia.
Los Zar, dónde la poderosa Kezia reuniría a todos los arcontes para vivir en paz y tranquilidad, alejados de la civilización y la aglomeración.
Y por último los Desertores, en la cual Kartik, el revolucionario se encargaría de trabajar junto a los insatisfechos, por un mundo libre de las ataduras políticas.
No tardaron en darse cuenta de las diferencias sociales de cada uno de los gremios, y enfrentarse los unos con los otros. Tras miles de muertes, decidieron hacer tregua y vivir lo suficientemente alejados para no enfrentarse, y lo suficientemente cerca cómo para controlarse, así pues, también buscaron a una gran hechizera, llamada Katrina, la cual sellaría lo siguiente:
"Una vez cada cien años, se podrá hacer un llamado de guerra, y se darán así cita los juegos de conflagración, dónde tras superar unas pruebas que enfrentarán los elegidos, podrán llegar al aladid del gremio enemigo. Tan sólo si logran llegar a él, ambos adalid podrán realizar la invocación del dragón, para comenzar así, la guerra centenaria."



